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: : Historia de Chapalita

El orgullo de ser el jardín de los tapatíos

Fué el 21 de Febreri de 1943 cuando se hizo el primer desfile de una colonia que nació de la visión de un hombre emprendedor y visionario que buscaba crear un lugar digno para vivir, y que todavía hoy se mantiene como centro de reunión vivo y vibrante para los habitantes del poniente de Guadalajara.

Chapalita no sólo es de quienes viven ahí, sino de todos los tapatíos, porque desde siempre los vecinos y gente de otros lugares de la ciudad se reunían en la Glorieta Chapalita a jugar, a dar la vuelta o a platicar. Había juegos infantiles, pista para patinar y el tobogán o resbaladero. Los domingos se hacía una verbena popular, un ambiente que prevalece hasta hoy en día.

Chapalita, la ciudad jardín, es una colonia que convoca desde que existe. Atrae porque ha logrado construir una identidad urbana aglutinante.

La fundación de Chapalita dividió el tiempo de la Guadalajara antigua, el pueblo bicicletero, como la llamaba Juan José Arreola, y la Guadalajara moderna, que tomó de la colonia muchas de sus innovaciones. Es un caso tan particular que ha sido objeto de estudio: El centro de Investigación y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) hizo un trabajo de investigación y el periodista Guillermo Gómez Sustaita narra su historia en el libro "Chapalita. Ciudad Jardín".

Una visión distinta desde el origen

José Aguilar Figueroa, el fundador de la colonia, tenía la idea de construir una colonia distinta a las que se conocían en Guadalajara, "un lugar digno para vivir", por ello, en 1942 adquirió el terreno de 300 hectáreas. Desde ahí se veía el cerro del Colli al fondo y en frente el bosque de Santa Eduwiges, hoy Jardínes del Bosque. Severo Díaz, el célebre científico Jalisciense descubrió que bajo el fraccionamiento había una gran cantidad de agua.

¿Por qué Chapalita?

La añoranza por una finca familiar en Chapala, y la abundancia de agua en la colonia llevaron a José Aguilar denominar el fraccionamiento: Chapalita
Para entonces la preocupación principal eran los coyotes que bajaban del Colli, y no los ladrones.
La dedicación de la colonia a la Virgen de Guadalupe se nota en los nombres de sus calles: Guadalupe, Las Rosas, Etcétera. La gente le reconocía tres virtudes a José Aguilar: Visionario, emprendedor y generoso, dice Guillermo Gómez, y por ello donó o vendió a precios simbólicos terrenos para iglesias, seminarios, colegios e internados.
Por ello están ahí el seminario mayor, la Ciudad de los Niños del Padre Cuellar, los salesianos de Don Bosco, entre otros.

Una organización vecinal para estudiarse

La organización denominada Residentes de Chapalita A.C. nació poco después de la colonia y permanece vigente hasta hoy. En Chapalita, el aislamiento los obligó a organizarse y siguen trabajando de manera eficiente, menciona la investigadora Patricia Safa, del Centro de Investigación y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) y agrega: "La colonia ya no es la misma desde que se fundó... Hay más comercios y más escuelas de las que quisieran, pero la colonia se mantiene agradable para vivir.
Chapalita se encontró con la ciudad en 1960. El desarrollo que propició la apertura de Plaza del Sol en 1969 acabó por integrarla.
Jorge Matute Remus admiró a Chapalita por ser una colonia basada en conceptos prácticos; con armonñia, orden y respeto por el medio ambiente.
¡Ojalá hubieran fundado más chapalitas en guadalajara!

Vecinos de primera

Fueron residentes: Elias González Chávez, el ingeniero Mario Contreras Medellín, constructor del Palacio Municipal de Guadalajara y el monumento a los Niños Héroes; Ángel Martínez, alcalde de la ciudad a mitad del siglo XX, los arquitectos Ignacio Díaz Morales y Julio de la Peña; Silvano Barba González, gobernador de Jalisco que adquirió un predio en donde se hizo el primer campo de polo de Guadalajara; Manuel López Agredano, fundador del canal 58; Chava Reyes, jugador de futból; Idlefonso Loza Márquez, precusor del periodismo radiofónico; Tomás Limón, representante de los empresarios ante la CFE y Benito Albarrán de reconocida trayectoria empresarial.

La fuente de la Hermana Agua

La fuente de La Hermana Agua, en el cruce de Las Rosas y López Mateos, se convirtió desde su construcción en 1946, en símbolo de la colonia Chapalita y la puerta de ingreso a la ciudad jardín. La idea surgió a manera de crear un monumento para un recurso divino que abundaba en la zona.

En ella había un salmo: "Hermana agua, alabemos al Señor. Fuentes y ríos, alabemos al Señor", escrito con letras amarillas sobre los azulejos de talavera.
En 1970 el Arq. Fernando gonzález Gortázar proyectó la nueva fuente, con una composición de figuras geométricas.

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